
La danza es una expresión poderosa de adoración. Cada movimiento es una ofrenda a Dios.
"Alaben su nombre con danza; con pandero y arpa a él canten."— Salmos 149:3
La danza no es un espectáculo — es una ofrenda. Cada movimiento es una expresión de amor a Dios.
Nos preparamos con dedicación porque Dios merece lo mejor de nosotras en cada presentación.
Somos hermanas que se apoyan, oran juntas y crecen en fe mientras sirven con sus cuerpos.
Creemos que la danza puede mover corazones y crear atmósferas de encuentro con Dios.
Nuestro ministerio de danza participa activamente en la vida de la iglesia, llevando adoración a cada servicio y evento especial. Abierto a todas las edades con deseos de servir al Señor.


Si tienes un corazón para adorar a Dios a través de la danza, te invitamos a ser parte de nuestro equipo. Todas las edades son bienvenidas.